Pasta Frola (Pastel de Membrillo)

Receta:

  • 250 gr. Harina de trigo
  • 7,5 gr. levadura en polvo
  • 100 gr. Fécula de Maíz (Maicena)
  • 150 gr. Azúcar
  • 180 gr. Mantequilla sin sal
  • 2 yemas
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 3 cucharadas leche entera

Parara el relleno:

    • 500 gr. De dulce de membrillo
    • 125 ml. Agua

Decoración:

  • Coco Rallado

 

Preparación tradicional:

Tamizamos la harina con la fécula y la levadura y agregamos la mantequilla fría en trozos pequeños, desmenuzamos con un tenedor hasta que parezca arenilla. Añadimos el azúcar, las yemas, el huevo, la esencia de vainilla y la leche, mezclamos sobre la encimera formando una bola e intentando no amasarla demasiado. La dejamos descansar 10 minutos.

Mientras preparamos el relleno, disolviendo  a fuego lento el dulce de membrillo (a mi particularmente me gusta el de la mara Orieta que fabrican en mí país… puedes verlo aquí) con el agua cuando esté completamente disuelto lo retiramos y dejamos enfriar.

 

Preparamos un molde de 26 o 28 cm. de diámetro y lo engrasamos para que no se pegue,  separamos y apartamos un trozo de masa y el resto lo estiramos y forramos el molde.  Colocamos el relleno, estiramos la masa restante y la cortamos en tiras de un cm. de ancho y las colocamos cruzadas sobre el dulce, o bien utilizamos un rodillo de rombos.  Pincelamos con yema de huevo y llevamos al horno precalentado a 180º unos 25 minutos o hasta que esté dorada. (recuerda ponerla por encima de la mitad del horno para que no se queme por debajo)

 

Una vez fría y cocida pincelar con almíbar o mermelada el contorno y espolvorear coco rallado cómo decoración.

Preparación en Thermomix:

Colocar la harina y la fécula de maíz y la levadura en el vaso y mezclar 5 segundos a velocidad 5.

Incorporar la mantequilla en trozos y  triturar 10 segundos en velocidad progresiva de 5 a 10.

Incorporar el azúcar, las yemas, los huevos, la esencia y la leche y mezclar todo 10 segundos a velocidad 10.

Terminamos de mezclar sobre la encimera formando una bola e intentando no amasarla demasiado. La dejamos descansar 10 minutos.

Para el relleno  colocamos el dulce de membrillo (a mi particularmente me gusta el de la mara Orieta que fabrican en mí país… puedes verlo aquí) y el agua en el vaso limpio y lo disolvemos en 5 segundos a velocidad 4. Luego lo fundimos durante 3 minutos a 100ºC y velocidad 2. Dejamos que se enfríe.

Preparamos un molde de 26 o 28 cm. de diámetro y lo engrasamos para que no se pegue,  separamos y apartamos un trozo de masa y el resto lo estiramos y forramos el molde.  Colocamos el relleno, estiramos la masa restante y la cortamos en tiras de un cm. de ancho y las colocamos cruzadas sobre el dulce, o bien utilizamos un rodillo de rombos.  Pincelamos con yema de huevo y llevamos al horno precalentado a 180º unos 25 minutos o hasta que esté dorada. (recuerda ponerla por encima de la mitad del horno para que no se queme por debajo)

 

Que os puedo contar de esta receta?… que yo cuando la tengo hecha no puedo parar de come!, pero mejor os cuentan todos los que ya la han probado.

También os cuento que la tendrán disponible en la tienda física dentro de muy poquito, y que podéis rellenarla de muchos sabores… dulce de leche, chocolate, otros dulces… pero siempre que puedan ir al horno. Os espero en la tienda para la versión “dulce de leche”. Espero que os guste!

 

Hombrecitos de jengibre – Gingerbread men

Se acercan las navidades y estamos importando tantas modas que las galletas de jengibre son una más y muchos me estáis pidiendo la receta. Ni es una masa convencional de galletas ni es un sabor al que estamos acostumbrados (incluso la receta está modificada de lo que era originalmente), a mi en particular me gustan mucho. Son bien sequitas, mucho más duras que las de mantequilla, se puede volver a amasar y estirar hasta el último trocito de masa y rinde muchísimo.  Os dejo la receta…

Ingredientes:

  • 150 gr. de mantequilla troceada
  • 125 gr. de azúcar moreno
  • 75 gr. de miel
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 huevo
  • 1/2 cucharadita de jengibre
  • 1/2 cucharadita de levadura (polvo de hornear)
  • 450 gr. de harina de trigo

Preparación:

Colocamos la mantequilla, el azúcar y la miel en una olla a temperatura media. Calentamos removiendo hasta que se disuelva el azúcar y llegue a hervir. Retiramos del fuego y añadimos el bicarbonato. Dejamos enfriar.

Una vez enfriado añadimos el huevo batido, el jengibre, la levadura y la harina. Removemos todo hasta que quede una masa blanda y lo llevamos una hora a la nevera cubierta con film.

Extendemos la masa entre dos papeles de horno de unos 5 mm de espesor y utilizando un cortapastas de muñeco cortamos todos los muñecos y los colocamos en una bandeja de horno (con papel de horno para que no se peguen) dejando 2 cm de separación entre cada uno. Repetimos con la masa sobrante y volvemos a cortar. Salen aproximadamente 30 muñecos de unos 6 o 7 cm.

Con el horno precalentado a 180ºC las horneamos unos 8 minutos.

Con la misma receta podéis hacer el abeto de galletas o la casita de jengibre.

Espero que lo disfrutéis.

Y antes de despedirme quiero dar las gracias a mis compañeros de clase de fotogradía y al profe. Estas fotos las hemos hecho esta mañana en clase.

Muchos besos.

 

 

 

 

Copos de Galleta

Siempre que venís a los talleres de galletas comentáis acerca de cuantas cosas se necesitan para decorar unas galletas… hoy me he planteado un reto:  decorarlas con nada (o casi nada).

Por lo que he utilizado una manga, una boquilla y un solo color de glasa.

Utilicé la técnica “Brush Embroidery”, aunque algo versionada para la ocasión ya que no quería hacer flores, pero quería esa transparencia que sólo da esa técnica en mis copos de nieve.

Son galletas de chocolate, de tres formas diferentes. Y la técnica es de lo más simple. Con una boquilla del 2 o del 3 en una manga con glasa delineamos el contorno de la galleta de manera irregular y con zigzags (este es el truquillo para tener más glasa que “esparcir” luego con el pincel) y con un pincel chato humedecido en agua arrastramos siempre hacia el mismo lado la glasa, sin llegar a arrastrar el hilo del contorno entero. Cuando acabamos la primera vuelta comenzamos con la siguiente y luego lo acabamos con los detalles que queramos. En este caso simplemente fui haciendo trazos en ángulos y algunos puntos. Al terminar espolvoree con brillantina del mismo tono que la glasa.

Son verdaderamente fáciles, sobre todo para las que aún no tenéis gran cantidad de material para decorar y se les puede sacar mucho partido… incluso hasta sin colorantes, incluso con una manga de papel de horno. Os animáis?

Nuestro Bizcocho

Es tan simple y tan versátil que no os vais a creer que nuestras tartas están hechas con esta receta.

Es riquísimo de comer sólo e ideal para rellenar y forrar con fondant. Yo le he utilizado para hacer la tarta arcoíris,  para hacerla en degradé de colores, e incluso (aunque no digo que sea fácil) la he utilizado para esculpir.

Receta:

  • 1 huevo
  • ¾ taza de azúcar
  • ½ taza de aceite
  • ¾ taza de leche
  • 7,5 gr de levadura
  • 1 ½ taza de harina

Y ahora  lo explico…

Cogemos un bol, ponemos el huevo y lo batimos un poco, agregamos el azúcar y batimos hasta que aclare la mezcla (según el color del huevo, ésta queda casi blanca), luego agregamos el aceite y la leche y por último poco a poco el harina  ezclado con la levadura… y voila!!!! Tenemos nuestra receta básica de bizcocho preparada (en un momento os cuento como se transforma esta mezcla en un bonito bizcocho para decorar).

Sólo falta darle sabor…, y esto puede ser mediante aromas, esencias o cacao. Este punto va a depender mucho de la marca o concentración de lo que utilicéis. Si agregamos cacao tiene que ser cacao amargo (no sirven preparados como el ColaCao). En el caso del cacao con una cucharada colmatada es suficiente. Si le queremos dar sabor a limón o naranja… con la ralladura de la cáscara (sin la parte blanca) sería suficiente.

Preparamos un molde (esta receta es más o menos para un molde de 16 cm de diámetro) lo untamos con mantequilla y una vez que el molde está cubierto por una fina película de mantequilla le echas un poquito de la misma harina con la que has hecho el bizcocho y procuras que cubra todo el dolde. Si quieres una solución más rápida y cómoda puedes usar el  spray de aceite vegetal y no hará falta agregar nada más.  Una vez hecho esto volcamos la mezcla anterior en el molde y lo llevamos al horno. Lo tendremos horneando durante al menos 40 minutos SIN ABRIR LA PUERTA DEL HORNO! Pasado ese tiempo ya podemos abrir, y pinchando con un palillo en el centro comprobar si está hecho. Lo sabremos si el palillo sale limpio.

Retiramos el bizcocho del horno y esperamos unos 5 minutos para desmoldar y dejar que se enfríe. No debemos dejarlo más de ese tiempo ya que de lo contrario el bizcocho sigue cocinándose dentro del molde, se nos secará demasiado y encogerá.

Lo desmoldamos preferentemente en una rejilla y dejamos que se enfríe completamente.

NOTAS IMPORTATES:

  • Lo ideal es que tengáis siempre un medidor de tazas, si intentáis hacerlo a ojo con una taza vuestra no será exacto.
  • El huevo… a temperatura ambiente.
  • Podéis usar el aceite que queráis, aunque un aceite muy intenso  será más fuerte que el propio sabor que queramos darle al bizcocho. Yo utilizo aceite de girasol.
  • Leche entera o semidesnatada, la que estéis acostumbrados/as  a beber. Aunque cuanto menos grasa sea la leche menos húmedo será el bizcocho. Levadura, es muy importante que aprendáis a conservarla, si abrís un sobre de levadura y no consumís pronto lo que os sobra, es mejor que lo desechéis y cojáis uno nuevo ya que una levadura abierta pierde su “fuerza” y hará que el bizcocho no suba, por lo que acabareis  tirando todo.
  • Harina normal!, la de trigo que no dice nada más (ni de fuerza, ni de repostería… ni nada de nada). No paguéis el doble por una harina que no es mejor ni hará un mejor bizcocho. Utilizando las medidas adecuadas y una buena levadura ualquier harina de trigo nos vale.
  • El honrno hay que encenderlo antes que nada, porque tiene que estar a 190º (grado más grado menos), pero jamás debemos meter en el horno un bizcocho cuando no esté a la temperatura  de horneado. Solo utilizaremos la opción de calor de abajo, como los hornos de toda la vida a gas que solo tenían calor de abajo, de lo contrario el bizcocho no subirá adecuadamente y se quemará por arriba antes de cocinarse por dentro. La rejilla donde apoyaremos nuestro molde tendrá que star siempre de la mitad hacia arriba del horno.

Ya tenemos nuestra base de la tarta! Os he dado mucha información, pero veréis que a medida que lo hagáis os parecerá muy simple.

Tarta de Queso (Cheese Cake)

De todos los postres que he probado sin duda este es uno de mis favoritos. Ya sea con calor o fío, con fresa o arándanos. Hay cientos de recetas, pero ésta es la combinación perfecta para mí.

Ingredientes (para 10 raciones – 25cm Ø):

  • 12 Galletas “Digestive de avena”
  • 85 gr. de Mantequilla derretida
  • 150 gr. de Azúcar
  • 3 Cajas de Queso Philadelphia
  • 3 Huevos
  • 1 Cucharada de Esencia de Vainilla
  • 200 gr de Nata de Repostería

 

Procedimiento:

Deshacemos las galletas (a mano, con picadora o 30 segundos en Thermomix a velocidad progresiva de 4 a 8).

Una vez que estén deshechas le incorporamos la mantequilla derretida (si lo hemos hecho en Thermomix la incorporamos mezclando  a velocidad 5, 20 segundos)

Cortamos un disco del mismo tamaño que el molde desmontable (25 cm de diámetro aproximadamente) de papel de horno y lo colocamos en la base para desmoldarlo más fácilmente.  Colocamos nuestra base de galletas sobre toda la superficie del molde apretándola bien. Debe tener unos 5 mm de espesor. Lo llevamos al congelador mientras preparamos el resto.

En un gran bol ponemos el queso Philadelphia, los huevos, el azúcar, la nata y la esencia de vainilla y batimos todo junto. (En Thermomix 30 segundos a velocidad 6).

Una vez hecho se vuelca en el molde.

Con el horno precalentado a 200º lo introducimos durante 15 minutos, luego bajamos el horno a la mitad (100º) y lo dejamos 45 minutos más.

Importante: Dejarlo reposar al menos dos horas en el horno para que se enfríe muy suavemente y no se raje su superficie.

Luego lo colocamos en la nevera.

Al día siguiente lo desmoldamos y colocamos la mermelada que más nos guste. Yo suelo incorporarle una cucharada de gelatina neutra para que la mermelada quede más firme.

Lleva una hora de horno, pero no llega a 10 minutos de preparación. Os enamorareis de esta Tarta de Queso.

 

 

 

 

 

Dulces Ilusiones Blog

Hoy comienza un nuevo reto, nuestro blog. El blog de Dulces Ilusiones.

Y quiero comenzarlo agradeciendo a  los más de 400 alumnos que han pasado por nuestros talleres (me he quedado  alucinada cuando terminé de contarlos a todos).

Y cómo todos nuestros alumnos,  clientes y seguidores saben… nuestro equipo confía plenamente en que la base  del crecimiento de este arte es el COMPARTIR.  Y este espacio será para ello, para  compartirlo todo, para contaros nuestros trucos, técnicas, recetas, enseñaros  nuestros trabajos, nuestros productos y sobretodo resolver cualquier duda que  os pueda surgir en este maravilloso mundo.

Bienvenidos a todos.